Esquel te enamora, se incorpora a tu piel como los abrojos mismos.

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Esquel y vos :De Daniel Galatro

Minería y algo más: una opinión de Enrique Avogadro

Minas, chorros y recuerdos
“Muchas veces compramos el dinero demasiado caro”.
William Makepeace Thackeray
En la medida en que muchos lectores me han preguntado mi posición acerca del problema generado entre el Gobierno –nacional y provinciales- y los pobladores de las zonas afectadas y los ambientalistas de todo cuño en torno a la minería a cielo abierto, y confesando mi supina ignorancia sobre el tema, dedicaré algunos párrafos al tema.
Primero, estoy convencido que la extracción de oro utilizando el cianuro como catalizador es altamente contaminante y compromete el futuro de generaciones. Desde otro ángulo, no parecen haberse descubierto aún otros métodos que reemplacen al cuestionado. Sin embargo, también creo que existen tecnologías -por cierto, mucho más caras- que permiten reciclar y reutilizar totalmente el agua contaminada, evitando que el cianuro llegue a la napas freáticas y provoque el envenenamiento de todas las formas de vida.
En resumen, el problema se reduciría a establecer severas normas ambientales en todo el territorio que exijan la protección a la biosfera y la contratación de importantes seguros para cubrir los riesgos de accidentes, que siempre pueden presentarse, de forma tal que los daños producidos sean reparados por las empresas mineras y no por los ciudadanos en general, a través de sus impuestos.
Pero esa reducción, al menos en la Argentina, no es una cuestión menor. Aquí, quienes ejercen los más altos poderes del Estado, en sus tres niveles y casi sin excepción, han demostrado con creces su permeabilidad a la hora de atender los intereses de las compañías. Así, doña Cristina vetó la Ley de Protección a los Glaciares, aprobada por unanimidad en ambas cámaras del Congreso, y condena como terroristas a los mismos ambientalistas que protegió sin límites en la cuestión de las pasteras, Beder Herrera (La Rioja) ha dado un giro copernicano en sus posiciones al respecto, Gioja (San Juan) y su familia son proveedores de las mineras, y Corpacci (Catamarca) manda a su Policía y a sus patotas a reprimir a quienes se oponen a estas explotaciones.
Entonces, surge la pregunta de oro: en un tema crucial, como es el agua y el ambiente humano, ¿dejaría Ud. el control de calidad en manos de estos señores? La respuesta a este dilema, que amenaza con convertirse en una piedra en el zapato del cristi-kirchnerismo debiera ser, por lo menos hasta que recuperemos la confianza en nuestras instituciones, encomendar ese control a algún organismo ambiental internacional exento de toda sospecha y avanzar con la explotación de nuestros enormes recursos mineros.
La semana política estuvo signada por otros dos temas, absolutamente relacionados entre sí por un acto fallido. Me refiero, obviamente, a la papelera Ciccone y su vinculación con nuestro egregio Vicepresidente de la Nación, don Amadito, y al aumento de las dietas de los legisladores nacionales.
Y cuando digo que los vincula un acto fallido, estoy hablando de las declaraciones del Presidente de la Cámara de Diputados, don Julián Domínguez. Este dijo, sin ponerse colorado, que los aumentos de los sueldos se justificaban porque, de lo contrario, el ejercicio de la política estaría reservado sólo a los ricos y a los ladrones.
Es claro que, entonces, si ese aumento se produjo recién ahora, las cámaras deben haber estado compuestas, hasta hoy, por personajes así, poderosos y deshonestos. Creo que don Domínguez cometió un craso error al limitar su imputación a los legisladores, ya que el Vicepresidente y algunos miembros del Poder Judicial han demostrado, aún por su solo silencio, que también son miembros privilegiados de esa cofradía.
Que la Corte Suprema no haya dicho palabra acerca de los prostíbulos de don Zaffaroni o del anillo de don Oyarbide, o que doña Cristina, tan afecta a las cadenas, no haya mencionado ni una sola vez el escándalo que desnudó Alconada Mom en “La Nación” y que tanto afecta a don Amadito, y que no se haya producido un marcado reproche por parte de la ciudadanía en su conjunto son hechos que mucho explican sobre nuestra sociedad y, sobre todo, de la forma en que escogemos a nuestros representantes.
Como siempre sostengo, es mentira que “los pueblos tienen el gobierno que se merecen”; lo correcto es que “los pueblos tienen el gobierno que se les parece”. Porque todos estos cafres que nos gobiernan no salieron de un repollo o nos los trajo una nave espacial de una galaxia remota; son “nosotros” y, como tales, tienen nuestros mismos defectos y nuestras mismas –escasas- virtudes.
Como contrapartida a un crecimiento que mucho debe agradecer al viento de cola -¡con los precios de la soja de los últimos años, hasta De la Rúa hubiera sido un estadista!- y a un consumo incentivado más allá de toda lógica por el populismo de los Kirchner, la sociedad no reaccionó –y sigue sin hacerlo- frente a hechos tales como
· La modificación en el Consejo de la Magistratura, que puso bajo la férrea bota del Poder Ejecutivo a todo el Poder Judicial.
· El cambio de facto del sistema de coparticipación federal de impuestos, que doblegó a todos los gobernadores a los deseos de la familia imperial.
· La destrucción del Indec, la falsificación de todas las estadísticas oficiales y el ocultamiento de la galopante inflación y su efecto sobre millones de pobres.
· La pérdida de doce millones de cabezas de ganado, el aumento sideral del precio de la carne y su correlativa disminución del consumo.
· Los falsos pero altisonantes anuncios de inversiones chinas.
· El financiamiento de las campañas del Frente para la Victoria con las valijas de Antonini Wilson y el aporte de las droguerías vinculadas al narcotráfico.
· La desaparición de los “fondos de Santa Cruz”, sin dar nunca explicación alguna.
· La sistemática destrucción de todos los organismos de control de la Administración: Oficina Anticorrupción, Fiscalía de Investigaciones Administrativas, etc.
· Los siderales precios de la obra pública en Santa Cruz, que más que duplican los practicados en San Luis, por ejemplo.
· La permanente desobediencia a sentencias adversas de la Corte Suprema, casos Procurador Sosa, Perfil o Badaro, por ejemplo.
· La dilapidación de fondos públicos en propaganda encubierta a través de los medios de prensa propios o de amigos, o en los programas Fútbol para Todos y, ahora, TC para Todos.
· El saqueo de todas las “cajas”, desde el Banco Central, el Banco Nación, la Anses, el Pami, hasta la apropiación de los ahorros privados en las AFJP’s.
· El inexplicable enriquecimiento patrimonial –en “blanco”- de personas que sólo han tenido cargos públicos, comenzando por los mismos Kirchner.
· La compra, por centavos, de tierras fiscales en Calafate, para revenderlas inmediatamente a precios siderales.
· La destrucción, por falta de inversiones, en las redes ferroviarias y camineras del país, mientras se dilapidan fortunas en objetivos menores, pese a la creciente cantidad de muertes que ello provoca.
· El otorgamiento de concesiones petroleras, especialmente en Santa Cruz, a amigos del Gobierno que sólo habían visto el petróleo cuando cargaban nafta en el auto.
· La pérdida de reservas en petróleo y gas y la permanente desinversión en el sector, y la transformación de la Argentina de país netamente exportador de energía a país importador.
· La creciente dependencia del exterior para abastecer al consumo interno de combustibles, a precios cada vez más caros.
· La “estatización” de Aerolíneas Argentinas, con subsidios que llegan a los dos millones de dólares diarios, para que viajen sólo los ricos.
· El fabuloso endeudamiento con la Venezuela de Chávez, mientras se pregona el pago al Fondo Monetario, que cobraba tasas muy inferiores.
· Los aviones, yates y casas de Ricardo Jaime.
· La bolsa con dólares de Felisa Miceli.
· Las estafas de los Shocklender y las Madres de Plaza de Mayo, línea Hebe de Bonafini.
· La sobrefacturación de obras públicas, y el uso de facturas “truchas” para encubrir las coimas a funcionarios.
· La constitución de una consultora para trabajar con el Gobierno, de la que fueron accionistas don Néstor y doña Cristina.
· La persecución sistemática a la prensa independiente, especialmente mediante el reparto discriminatorio de la pauta publicitaria oficial.
· El fabuloso crecimiento de la “industria” del juego, que exprime hasta los centavos de los sueldos de los más pobres.
La lista, obviamente, no termina allí, pero mi memoria es frágil y continuarla va a depender del aporte de cada lector. Sin embargo, permite comprender a qué me refiero cuando hablo de la lenidad con que la sociedad trata a la corrupción del poder, mientras éste le garantice autos, plasmas y vacaciones. La comparación con el Brasil de Dilma Rousseff, que no duda en echar a los ministros sospechados de corrupción, es un espejo cercano que nos devuelve una triste imagen de la Argentina.
Pero, lamentablemente, todo esto es pan para hoy y hambre para mañana, como comprenderemos en poco más de un mes, cuando comiencen a golpear nuestros bolsillos aumentos tarifarios que, como bien dijo y ejemplificó Roberto Cachanosky el lunes, superarán a los del famoso “rodrigazo”.
Hoy, el único enemigo serio de doña Cristina y su gobierno es la economía que, mal que le pese a donPatotín Moreno, tiene reglas propias e inmutables. El escenario macro no tiene nada que ver con el que arrojó al país al abismo del 2001 y, sobre todo, no hay en la oposición –ni en el propio Gobierno- nadie que pueda ser una alternativa de poder.
Federico Pinedo –traicionando a los abogados en el Consejo de la Magistratura por la vía de Alejandro Fargosi, o aplaudiendo los disparates de la señora de Kirchner- desde el Pro, y Mario Barletta –tratando de cambiar a Leandro Despuy en la Auditoría General de la Nación por un correligionario más“buscador de consensos” con el poder- desde la UCR, son botones de muestra de qué cabe esperar de los pseudo opositores.
Pero, como siempre digo, en las crisis se nota el temple de algunos, que se destacan espontáneamente. Habrá que ver cuándo sucede este fenómeno, y cómo reaccionará un pueblo desilusionado por el fracaso de este “modelo” de falso bienestar.
El miércoles próximo, me comprometo, ofreceré las primeras ideas para ese cambio, tan indispensable para la viabilidad de Argentina como país.

Bs.As., 16 Feb 12
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
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Minería y Ley Antiterrorista: Vecinos se movilizaron en Esquel


Vecinos se movilizaron en Esquel para repudiar la represión en Catamarca, exigir la derogación de la Ley Antiterrorista y rechazar la embestida minera en la provincia y en todo el país. La marcha se detuvo frente al Municipio de Esquel donde se leyó el siguiente comunicado:
Para leerlo, clic aquí:
http://www.puertae.blogspot.com/2012/02/esquel-vecinos-marcharon-por-la.html



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Depetri con De Vido y gobernadores de provincias mineras

15 de febrero de 2012
Depetri con De Vido y gobernadores de provincias mineras .Se conformó la Organización Federal de Estados Mineros - Edgardo Depetri fue invitado a participar de las deliberaciones sobre el futuro de la minería argentina y sobre la conformación de la OFEMI (Organización Federal de Estados Mineros. “Bueno, antes me había llamado el secretario de Minería, Jorge Mayora, por indicación de Julio De Vido. Fue una alegría ya que es un reconocimiento hacia mi persona, pero fundamentalmente, hacia todo los compañeros mineros de la Cuenca de Río Turbio. Yo, aparte de ser técnico minero y estar en la comisión en el Congreso, tengo y comparto con los compañeros años de lucha por el no cierre al yacimiento del Turbio.
Estaban los gobernadores de las provincias mineras o potencialmente mineras, estaba Julio De Vido, estaban en la reunión técnicos especializados. Y realmente se presenta el dilema de la minería como algo extremo, se llega por errores de sectores involucrados a el absurdo de minería no, minería si. Por supuesto, nuestra visión, nuestra experiencia es que la minería puede ser fundacional de pueblos, de hacer de un desierto, un vergel humano. Eso fue y es el Turbio.
Entonces hemos hablado sobre como encarar el problema de la minería, ya que al margen de lo realmente contaminante de algunos emprendimientos multinacionales, producto de una ley de menemismo, posibilita un saqueamiento de nuestras riquezas y, como buscan bajar costos, son realmente contaminantes a extremos duros. Pero eso son hecho que no podemos negar.
Por eso, en esa reunión inaugural, hemos captado la propuesta de fundar un organismo que involucre a las provincias mineras y de ahí ver como se encamina el desarrollo de las futuras explotaciones. Lo cierto es que en la mayoría de los casos, no existe una historia realmente de cultura minera en nuestro país. Habrá que ver a especialista, desarrollar un debate a fondo y ver como deben ser las nuevas leyes de minería y, pensamos, donde el Estado no puede estar ajeno no sólo como controlador, sino como socio activo.
Un Estado presente garantiza no sólo la ecología, sino que también que las ganancias no se evaporen, como ya nos está pasando con el petróleo, por ejemplo. Creemos que es el camino, se habló largamente del tema y ahora es tiempo de soltar el debate nacional y ver como impulsamos una minería sustentable y los menos contaminante posible.
Creo que es el camino.
Organización Federal de Estados Mineros
Diez provincias con producción minera conformaron la Organización Federal de Estados Mineros (OFEMI), que tendrá como objetivo coordinar y unificar normas del sector que permitan generar un marco de sustentabilidad ambiental y sostenibilidad social.
El lanzamiento se concretó durante un encuentro que se celebró este miércoles en la Casa de la Provincia de Jujuy en la Ciudad de Buenos Aires, en el que participó el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
El gobernador de Jujuy y presidente designado de la OFEMI, Eduardo Fellner, tuvo a su cargo la lectura al acta constitutiva de la entidad, que entre sus objetivos fundacionales reivindica el "desarrollo de la actividad minera en un marco de sustentabilidad ambiental y sostenibilidad social".
La OFEMI tiene objetivos y características similares a la Organización Federal de Estado Productores de Hidrocarburos (OFEPHI), conformada por las provincias petroleras y que actualmente es presidida por el gobernador de Chubut, Martín Buzzi.
De Vido, al participar de una conferencia de prensa junto con Fellner y con la gobernadora catamarqueña Lucia Corpacci, ponderó la creación del organismo y explicitó la voluntad de cooperación del Gobierno nacional en favor de la firma de un "acuerdo federal minero".
"Hemos tomado el compromiso, hemos recogido el guante de esta organización federal y vamos a avanzar y a trabajar en un acuerdo federal minero", adelantó el ministro, que además destacó la necesidad de "seguir avanzando en la mayor distribución de la riqueza de la actividad minera en la comunidad".
Al hablar con la prensa antes de ingresar a la sede de la Casa de Jujuy en Buenos Aires, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, adelantó que la reunión no tenía como fin revisar las regalías que las empresas mineras aportan a los fondos provinciales.
Además de De Vido, Fellner, Corpacci, Buzzi y Urtubey, el acta de conformación de la UFEMI fue rubricada por los gobernadores de La Rioja, Luis Beder Herrera; de Mendoza, Francisco Pérez; de San Juan, José Luís Gioja; y de Río Negro, Alberto Weretilneck.
También estamparon su firma el ministro de Energía de Neuquén, Guillermo Coco; el vicegobernador de Santa Cruz, Fernando Cotillo; y el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral.
El ministro de Planificación Federal destacó la importancia de que las provincias puedan integrarse con el sector privado y encarar emprendimientos en el sector minero, como sucede actualmente en Santa Cruz.
Este tipo de asociación permitirá redundar en la potenciación de los porcentajes de regalías que recibirán las provincias, por su participación en la explotación.
En ese marco, Fellner adelantó que la próxima semana, Jujuy constituirá su propia empresa minera, “haciendo la reserva de las áreas hidrocarburiferas” Respecto del resto de las provincias de la OFEMI, dijo que “cada una tiene su propia jurisdicción y buscará la participación que crea adecuada”.
"Tenemos en claro un objetivo: queremos desarrollar e impulsar cada vez más la actividad minera como una actividad noble y básica, que debe ser racional y sustentable”, subrayó el gobernador jujeño.
El documento suscripto también insta a "arbitrar acciones para profundizar la sustituciones de servicios"; "establecer mecanismos de resolución de conflictos de modo tal que la actividad minera (...) cuente con licencia social"; y la creación de un ámbito de "interacción entre las autoridades provinciales competentes y las Secretarías de Ambiente y Minería de la Nación".
Contempla también la posibilidad de "instrumentar mecanismos que propendan a la incorporación de valor agregado industrial `in situ` a los recursos naturales primarios".
Durante el encuentro se designó a Urtubey como "enlace de las relaciones institucionales" entre la OFEMI y la OFEPHI, entidad que cuenta en su seno a la totalidad de las provincias que suscribieron el acta del sector minero.
Como vicepresidenta de la OFEMI fue designada la gobernadora de Catamarca, mientras que la vicepresidencia de la entidad estará a cargo de José Luis Gioja.

Frente Tranversal Nacional y Popular
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El problema de la minería no es la cuestión ambiental



15 de febrero de 2012

Esta nota fue publicada en la Agencia Paco Urondo. La transcribimos por considerar que hay que acentuar el debate sobre la minería y su desarrollo en nuestro país. Ya lo dijimos, no se puede pensar una país económicamente independiente sin industrias. Y la minería es una necesidad para avanzar en ese sentido. Ahora, ¿qué minería? Poco se sabe más allá de los desastres del estilo de La Alumbrera o lo que se intenta con el Famatina.
Oponerse como se oponen los pueblos ha sido un gesto de conciencia y valentía. Eso no se opone a llevar adelantes estudios, discusiones y capacitación sobre la minería que necesitamos y donde el Estado debe tener una actitud no pasiva, sino ser parte de los proyectos y de esta manera no dejar librado todo a capitales privados, por lo general, saqueadores de riqueza. Aquí el artículo.
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Por Horacio Bustingorry - Leonardo Pflüger planteó una discusión sobre minería, impacto ambiental y la percepción de la población. El escrito generó un importante revuelo y un intenso debate que lleva más de 80 comentarios. El objetivo de la presente nota es evaluar a grandes rasgos la política minera y sus vínculos con el modelo económico kirchnerista.
Existen otras aristas de la minería con igual o mayor importancia que la cuestión ambiental. Muchos compañeros kirchneristas cansados del ecologismo a ultranza plantean la necesidad de explotar los recursos naturales para impulsar el progreso del país. Sin descuidar la cuestión ambiental por completo, este razonamiento es acertado. Sin embargo, cuando se observan los principales rasgos de la política minera se abren interrogantes sobre su capacidad para fomentar el desarrollo nacional.
Creación de puestos de trabajo…
Desde 2003 los gobiernos kirchneristas apostaron fuertemente a la creación de trabajo. Las medidas redujeron el desempleo a menos de un dígito. Se fomentó la ocupación mediante diferentes modalidades, con empleos de calidad y en no pocas actividades de formas precarias similares a los 90. Como fuera, la reducción de la desocupación es una contratendencia del capitalismo mundial (excepto China) con lo cuál la experiencia argentina constituye una verdadera revolución del trabajo.
La minería realizó su aporte. Hasta 2003 estaba escasamente desarrollada pero a partir de esa fecha el crecimiento del sector fue exponencial, superior al 300%. El balance resulta positivo porque la minería ayudó al crecimiento económico y fomentó la creación de trabajo donde antes no existía. En siete años se crearon 400.000 empleos, un incremento superior al 400%. En general la calidad del trabajo es buena. Como ocurre en todas las empresas altamente tecnificadas y de gran rentabilidad los trabajadores se encuentran en condiciones aceptables. Los salarios promedios se ubican en los 15.000 pesos, una cifra muy superior a las remuneraciones promedio.
… sin valor agregado
El problema de la minería no se agota en la variable empleo. Existen otros elementos a tener en cuenta y permiten vislumbrar rasgos neoliberales en la actividad. Un factor central es la escasa presencia del Estado en la actividad. Las empresas actuantes se ven beneficiadas con contratos leoninos. Más allá de la nacionalidad de las compañías mineras (es dudoso que existan empresas nacionales con el capital y la tecnología necesaria), lo cierto es que son favorecidas por una legislación muy benévola heredada de los 90.
La exportación en general no está grabada con retenciones. Al no cobrarse dicho impuesto la actividad no provee divisas para industrializar el país, mecanismo clásico de los gobiernos peronistas. El contraste es evidente con la actividad agropecuaria donde las retenciones fueron utilizadas para impulsar varios sectores no competitivos de la economía. La tecnología utilizada es extranjera con lo cuál casi no hay industrias locales proveedores de insumos. Nuevamente surge el contraste con la actividad agropecuaria donde más de la mitad de la producción de maquinaria agrícola es fabricada en el país.
Las regalías que cobran las provincias son muy bajas. No superan el 3% ciento muy por debajo del 12 que se exige a las petroleras. Las diferencias con esta actividad son notables. Las retenciones a la exportación de crudo son del 45%, la exportación de nafta está gravada con un 5% y existe un control de precios internos que impide que el barril de crudo supere los 42 dólares en el mercado local. A todo esto súmese las renovadas exigencias del gobierno nacional para que las empresas petroleras inviertan e incrementen la producción y resultará evidente las diferencias con la minería.
Los minerales que recibieron más impulso los últimos años, cobre, oro y plata son extraídos en boca de mina y exportados en bruto.
Empresas emblemáticas como Cerro Vanguardia y La Alumbrera destinan la totalidad de su producción a la exportación debido a que no se diseñó un esquema para industrializar el mineral en el país. La actividad no está en sintonía con el planteo de la presidenta de sumar valor agregado a nuestra producción.
La multinacional Vale ilustra lo expuesto. Planea extraer cloruro de potasio de un yacimiento a 200 km. de la localidad mendocina de Malargüe para luego exportarlo a Brasil. La empresa adquirió y rehabilitó un ramal para trenes de carga que pasa por Neuquén y Río Negro y finaliza en el puerto de Bahía Blanca donde el mineral se embarcará a granel para ser exportado. El esquema es típico de una economía de enclave. Más allá de las diferencias tecnológicas, el caso de Vale puede compararse con la modalidad de la United Fruit en Centroamérica a principios de siglo XX. La lógica económica relegaba otras áreas y reforzaba el modelo primario-exportador.
La política minera y el modelo económico general.
Se puede concluir que la política minera está más cerca de la matriz neoliberal que del esquema kirchnerista. Sobre todo en cuanto a los enormes beneficios que obtienen las empresas y la casi nula intervención estatal.
El modelo económico K no se puede evaluar por una sola actividad como hace buena parte de la izquierda. La incidencia de la minería en el PBI es del 4,5%. El porcentaje desmiente la idea de un modelo extractivo exportador como principal característica del modelo K. Sin embargo, la minería presenta incongruencias con el resto del modelo resultando ser una de las actividades menos reivindicables de las impulsadas por el gobierno nacional.

Frente Tranversal Nacional y Popular

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El “negocio” minero - por José Javier de la Cuesta Ávila


http://site.informadorpublico.com/
La MINERÍA se ha convertido en un tema de “campaña política”, no por sus efectos, como era clásico, sino por el destino de sus beneficios, en un escenario de desconocimiento de la actividad que lleva a la confusión de la sociedad con finalidad ideológica desprovista de la realidad.
En los últimos tiempos, entre las cuestiones político-económicas e ideológicas, aparece el tema de la MINERÍA, volcándose opiniones de las más diversas pero que, en general, muestran una supina ignorancia sobre el asunto. La actividad “minera”, como todo lo que emprende el hombre, tiene por destino obtener un beneficio de sus resultados y, por ello, es un “negocio” como cualquier otro. Si así no lo fuera, no tendría ningún atractivo para quien dedique al mismo tiempo, esfuerzos y dinero, lo que lleva a descartar el supuesto romántico de que hacerlo es solo una “contribución” a la sociedad. Además, como toda actividad humana, su “secreto” está en la “productividad” que se intenta lograr mediante sucesivos pasos para el incremento del “valor agregado” con el objeto “ideal” de llegar a su “consumidor final”. Diríamos que un ideal para un minero será actuar dentro de un plan para integrarse en la tarea desde el “yacimiento” hasta la “góndola”, obteniendo así un óptimo balance positivo en la sumatoria de las ganancias en cada paso de la línea de producción.
A lo afirmado en el párrafo anterior, es decir la “miopía” con la que se evalúa la actividad, hay que agregar un muy singular silencio en los que hacen minería, ya que, en el fondo de sus conciencias, surge la realidad de que es una actividad depredadora que actúa sobre una de las ofertas escazas de la Naturaleza, que despierta inquietudes, alarmas, celos o “envidias” basadas en la percepción que se está ante un “tesoro” solo al alcance de unos pocos… Lo que se olvida, normalmente, es que los minerales son un recurso “no renovable”, es decir que una vez extraído, no volverá a “nacer” otro en su lugar, como son, por ejemplo, las situaciones de las actividades agropecuarias. Este condicionamiento da a la actividad minera un perfil particular y especial que siempre se lo reconocía sustantivamente, pero ahora se generalizo, bajo la idea de “protección de los recursos naturales”, las “políticas ambientalistas” y, últimamente, su potencial como riqueza.
Como primera conclusión hemos de arribar al hecho de que la actividad minera, si bien es un “negocio” como cualquier otro, tiene por su acción y efectos, un perfil particular y distintivo, que la hace especifica. En nuestro desarrollo económico como país, vemos como se posterga naturalmente a la minería, dado que la misma no ofrece las “facilidades” de la agricultura, la ganadería, la pesca, el comercio y aun de la industria y las finanzas, lo que mueve a conocer y reconocer el denominada “riesgo minero”. Para saber minería en Argentina habría que recorrer un largo y complejo pasado, pero no es este el lugar ni mi intención presentar la historia de la minería en nuestro país ya que ella se encuentra con facilidad accediendo a la web, como puede ser el sitio www.segundoenfoque.com.ar/tema-mineria-htm o leyendo los libros sobre ella, como es el caso del clásico de Victoriano Angelelli (1960), pero si hemos de citar que, en grandes trazos, ella está contenida en la evolución política y económica del país ya que ese entorno es el que ha condicionado el desarrollo de la actividad.
Dado que la evolución de la minería guarda relación con el desarrollo de la economía de Argentina, se puede recurrir a la información de la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Económicas, en su publicación “Historia de la Economía Argentina” sobre cuyo proceso se pueden señalar las características particulares de la actividad, como son los periodos siguientes:
* Período colonial: (Hasta 1810). La estructura comercial vincula al Río de la Plata con Europa, produciéndose la “apropiación “de tierras en la campaña y el desarrollo de la ganadería. La minería sirve a las necesidades del Rey de España y se observa actividad específica en las misiones jesuíticas.
* Período de organización nacional: (1810-1852). Comienza el desarrollo de las economías regionales con modificación estructural económica, política y social y la incorporación al área mercantil británica. La minería decae como actividad salvo las sustancias vinculadas a la construcción lo que motiva la propuesta legislación de la Asamblea Constituyente de 1813.
* Período de constitución de la Nación: (1852-1880). Llegan las primeras corrientes migratorias y capitales externas, ampliándose la incorporación de tierras al laboreo de la sociedad, observándose la primera experiencia de incorporación a la economía internacional y la formación de un mercado interno. En relación a la minería, este periodo es similar al anterior, pero, con mayores esfuerzos desde el gobierno para lograr su activación. Se determina la necesidad de su ordenamiento legal específico. (Constitución Nacional 1853/60)
* Período modelo agroexportador: (1880-1914). Con marcada influencia por los cambios económicos mundiales, crece la inserción internacional y la expansión del modelo agroexportador. En relación a la minería se ordena legalmente la actividad (Código de Minería- 1886)
* Período de ajuste de la economía agroexportador: (1914-1930). La 1era. Guerra Mundial (1914-1918) crea situaciones diferenciales que se proyectan en la economía alentando actividades industriales en reemplazo de las importaciones. En relación a la minería es similar al anterior, con actividades exploratorias individuales y activación de pequeños yacimientos conocidos dado la falta de importaciones.
* Período del proceso de sustitución de importaciones: (1930-1943). La evolución mundial motiva cambios estructurales y lleva a una nueva configuración de las relaciones con los países con los que se mantiene vínculos económicos y comerciales. Se repite la situación nacional ante su aislamiento como país neutral en la 2da Guerra Mundial (1939-1945) La necesidad de contar con materias primas impulsa la Legislación promocional de la actividad y calificación de sustancias críticas y estratégicas.
* Período de desarrollo industrial de la postguerra: (1943-1955). Desarrollo industrial en función de la expansión del mercado interno con políticas sociales de redistribución y aislamiento ideológico del país. Desarrollo minero de pequeña y mediana escala con incremento de actividades del Estado.
* Período de economía semi-industrializada y restricciones: (1955-1976). Evolución de concentración económica con el crecimiento de empresas a nivel nacional y nuevas modalidades de relación con el exterior. En relación a la minería se dictan nuevas leyes promocionales dirigidas a “crear” el capital minero nacional.
* Período de apertura y restructuración económica: (1976-1983). El golpe de estado del 24 de marzo de 1976 crea nuevas y diferentes condiciones para la economía la producción y la comercialización con apertura financiera hacia el exterior. En minería se observa el perfeccionamiento de la legislación promocional y desarrollo inicial de proyectos específicos cercanos a la “gran minería”.
* Período de ajuste y apertura internacional limitada: (1983-2011). Durante este periodo se producen cambios diversos y sustanciales en la economía y el comercio que tienen vigencia bajo determinados gobernantes que no tienen en su concreción correlato aplicativo- En minería se concreta la apertura de la gran minería con promoción específica en 1985 (Ley 23.202).
Como se ve, el aprovechamiento de los recursos minerales fue en la época de la colonia de interés para el Rey y luego en los procesos de independencia ello ocupo a los gobernantes tal como lo muestra su atención en el Congreso Constituyente de 1813 (Ley de Fomento Minero, 7 de mayo, 1813), con la expresa cita en la Constitución Nacional de 1853 (Artículo 67 inc. 16) y el Código de Minería aprobado en 1886. La actividad minera queda de alguna manera postergada por el potencial de las actividades ganaderas e agrícolas, para surgir con suerte variable ante las situaciones de crisis motivadas por las guerras mundiales. Durante décadas la actividad se redujo a una decena de empresas de pequeño o mediano tamaño trabajando en labores convencionales y al impulso estatal para lograr activar ciertos minerales. La legislación promocional, logro con sus beneficios, la activación de yacimientos que solo lo podían hacerlo al estar protegidos, motivando una “dependencia” de los particulares del estado, con resultantes positivas o negativas conforme los funcionarios en acción. Los capitales extranjeros y las empresas mineras internacionales eluden el “desafió argentino”, aduciendo la falta de “seguridad jurídica”, pese a la existencia de una legislación apropiada, por razones operacionales. Evidentemente, la legislación para la “gran minería” desarrollada a mediados de la década del 1980, ha dado la apertura a este nuevo estadio de la actividad minera en nuestro país. Sin embargo, en su implementación surgen críticas originadas en los defensores del medio ambiente y en aquellos que analizan la alta rentabilidad de las empresas mineras extranjeras. En verdad, ellas están haciendo su “negocio”, aprovechando las ventajas relativas con que se las atrajo y se refugian en la legislación que les ha dado la oportunidad para su acción. En el presente existen varios proyectos en implementación y, algunos de ellos, ya han entrado en explotación, lo que permite concretamente estudiarlos y valorarlos como realidades prácticas para sacar experiencias, conclusiones y enseñanzas.
La evolución de la tecnología y la integración comercial de la globalización, que se acelera en las últimas décadas del siglo pasado (Siglo XX), tuvo impactante efecto en la actividad minera, motivando cambios, tan sustanciales, que algunos aparecen como contradictorios a los usos del pasado reciente. Es aquí, donde las opiniones chocan entre sí, desde la de aquellos que aun no se han despegado del ayer y los que están proyectados en demasía hacia el futuro. Encontrar un justo equilibrio no es fácil ni simple, ya que, en este flujo no hay límites claros o tendencias definidas pues varían sustancialmente conforme la óptica bajo la que se lo analice.
El cuidado del ambiente, los intereses productivos, los efectos sociales y la competencia entre posibilidades absolutamente individuales, con la idea de hacer de ellas algún único y común, motivan un escenario turbio, oscilante y conflictivo que, algunas veces, es tratado no con honradez y franqueza, sino bastardamente, para obtener ventajas ocultas en el juego de las realidades de la operación.
La minería del Siglo XXI encuentra la necesidad de resolver una ecuación que tiene tres elementos principales, a saber: la “escala”, el “financiamiento” y el “mercado” que, a su vez, están empañados por la “competencia” con nuevos yacimientos, mejores métodos de explotación o diferentes productos y los “gobernantes” en acciones positivas (aliento, apoyo, etc.) o negativas (regulaciones, impuestos, etc.). Estas últimas acciones citadas, pese a que se muestran como firmes por su basamento, al ser vulneradas con demasiada frecuencia, llevan a un estado de duda que no puede ser ocultado u olvidado. El “riesgo minero” clásico de origen geológico se ha transformado en un nuevo tipo que vincula lo comercial con lo legal, sin un sentido racional y lógico, que se pueda evaluar con alguna certeza.
El “Anuario 2010”, publicado por “Panorama Minero” trae algunas interesantes respuestas a la situación actual minera y, conscientemente, sus capacidades hacia el futuro. Citaremos algunas como son:
* Pág. 42: (Al tratar sobre el financiamiento minero) Los tres grandes gigantes para el sector minero son los centros de Toronto, Londres y Sídney. Si bien cada uno de ellos tiene sus características, el principal es el de Toronto, ya que se conjugan dos factores esenciales: la mayor cantidad de empresas y una importante capitalización de mercado
* Pág. 128. (Al tratar el tema “reservas”): La globalización es un concepto que está prácticamente presente en la mayoría de las actividades: economía y finanzas, tecnología, comunicaciones, etc. En el ámbito minero, una organización denominada CRIRSCO fue conformada por geólogos, ingenieros, abogados contadores y otros especialistas de países con tradición minera para que el reporte de reservas y recursos sea unificado, que no diera lugar a duda alguna, es decir que lo que se transmitiera en cada uno de los códigos de los países signatarios reflejara objetividad y materialidad ante autoridades regulatorias y otros cuerpos de control para evitar fraude. CRIRSO es una plataforma que cada país puede utilizar como guía para buscar acceso a los mercados de capitales.
En “Panorama Minero” Nro. 373 encontramos lo siguiente:
* (Al tratar el tema “financiamiento de proyectos mineros”) La estructura financiara termina condicionando a la estructura comercial y viceversa. Las principales restricciones generales son políticas, económicas, transparencia, seguridad jurídica que garanticen previsibilidad de las normas que se apliquen a los proyectos.
* (Al tratar el tema de •recursos naturales) encontramos una serie de temas que por su actualidad se impondrá su traslado total pero, por razones de brevedad, se transcriben aquello que aparece como más importante, así tenemos:
* Las materias primas minerales son esenciales para el funcionamiento sostenible de las sociedades modernas. El acceso a las materias primas minerales y su obtención a unos precios asequibles son fundamentales para un buen funcionamiento de la economía.
* La demanda global de minerales tradicionales se ha acelerado mientras que los yacimientos conocidos muestran signos de agotamiento y la nueva exploración y extracción sufren una competencia creciente de distintas usos alternativas de la tierra, generan una mayor “huella ecológica” (impacto negativo) y se enfrentan a importantes limitaciones tecnológicas y crecientes distorsiones del mercado.
* La política minera Argentina no solo no parece haber tomado nota de este contexto internacional de creciente escasez de minerales sino que carece de una visión estratégica propia y muestra claros signos de complacencia y dejación.
* El característicamente liberal y promotor de la normativa vigente viene determinado, entre otros, por la Ley de Inversiones Mineras Nro. 24.196 (de estabilidad fiscal y promoción), y los decretos DNU 2284/91 (las verificaciones del estado son de carácter selectivo y no sistemático) y DNU 753/04 que se traducen en la práctica en nueva renuncia del Estado a la orientación y control del producido de estas inversiones. Consecuencia de esta falta de orientación es que los grandes proyectos en marcha están orientados fundamentalmente a la exportación de materias primas intermedias o semicrudas para ser procesadas finalmente en el exterior, transfiriendo esas que ya ni vuelven al país y renunciando a su control.
* …el Decreto 753/04, dictado al ampro de la llamada Emergencia Económica, permite que las divisas generadas puedan ser retenidas en cuentas “escrow” en el exterior, fuera del control del Banco Central. Es decir, divisas que salen ya no vuelven a entrar al país.
Retornando al estudio, con la adición de las ideas actualizadas en la opinión minera, podemos determinar que algunos temas tienen un valor esencial para la minería y que, para su realización, deben ser efectiva y correctamente satisfechos.
El tema de la “escala”, que antes se percibía como de tamaño del yacimiento o volumen de extracción, en el presente se refiere, particularmente, a la cuestión profesional. Los nuevos métodos de extracción, los diferentes procesos de tratamiento y el aprovechamiento de “menas” complejas, requieren una alta calificación del personal minero, en particular, sus profesionales. Es necesario contar con efectivos y eficientes geólogos e ingenieros en minas acompañados por especialistas en otros campos como son los ingenieros civiles y los metalurgistas a lo que se deben adicionar aquellos que están dedicados a la preservación del ambiente, la atención al personal y hasta el cuidado de los entornos. El crecimiento de la actividad en nuestro país, debe motivar a las autoridades a la creación y/o ampliación de las actuales escuelas de formación de profesionales y peritos en minería, ampliando sus conocimientos en el empleo de los medios digitales del equipamiento automatizado, maquinas de gran porte y los sofisticados equipos de análisis técnico y científico de las sustancias.
En el tema “financiamiento”, no hay dudas que el sistema apoya a las empresas más que a los proyectos, ya que se basan en la credibilidad y antecedentes operativos de ellas, que es la forma de tener mayor certeza sobre el retorno de los capitales asignados. En este sentido, es muy difícil competir para el acceso de financiamiento por parte de los mineros del país y, al contrario, realmente fácil, para el caso de las multinacionales. Esta realidad debe ser presentada a aquellos que, con espíritu nacional, quieren proteger los recursos, ya que, concretamente, es casi una acción imposible el crédito internacional para los operadores locales. La gran minería requiere desde su lanzamiento importantes capitales que no están ni estarán disponibles en nuestro país, lo que lleva ineludiblemente a que estos proyectos sean concretados por empresas multinacionales. Dada la importancia de cada proyecto y su peso económico, será conveniente “negociar” cada uno en particular, dentro de un esquema legal y técnico determinado, pero, sabiendo que cada caso debe tener su individual tratamiento. No debe descartarse, la presencia de auditores especiales con dedicación exclusivo o parciales sobre temas determinados (como el caso de la protección del medio ambiente) para realizar un estrecho y constante seguimiento operativo de las diversas tareas mineras. El hecho de que estos proyectos son de una relativa corta vida, comparativamente a los del pasado, significa que se debe atender también el “fin de la actividad” y obtener la más conveniente restitución ambiental posible que debe estar incluida y prevista financieramente.
En el tema “mercado” deben verse una serie de diferencias que van desde el ingreso de una actividad que en razón de sus “nuevas” tecnologías alcanza una mejor productividad hasta reacciones políticas de gobernantes que, por razones de política interna, necesitan posesionarse de los recursos en explotación. Siempre debe recordarse que cada mina es absolutamente diferente de las otras, por lo que su tratamiento en el mercado nunca podrá ser igual y de hacerlo se estará anulando capacidades propias o ventajas relativas particulares. Se debe tener en cuenta que el proceso de globalización, tiende al empleo optimo de los recursos cualquiera sea la posición o lugar geográfico en el que se encuentre. Algunos desarrollos de “inteligencia minera”, pensados como una forma de seguimiento de la actividad global, pueden transformarse en “reguladores” para evitar competencias en desmedro de actividades vigentes por las de nueva inclusión. Este tema es muy importante y sale de las capacidades de cada país, por lo tanto, tiene que debatirse y acordarse a nivel de las organizaciones mundiales.
Es evidente que el tema minería no es una cuestión común para los argentinos, lo que hace que se opine sobre ella con pocos o escasos antecedentes, pero, por otra parte es algo importante, no tan solo por su contribución a la economía y/o la industria, sino por los efectos “no deseados” que ella motiva.
El desarrollo minero muestra que, además de las dificultades internas, también existen problemas a nivel internacional, por lo que las empresas multinacionales han preferido lugares con menor riesgo y adecuada seguridad jurídica para sus realizaciones. Esta situación es importante ya que (como se dijo) por razones financieras de acceso al sistema, ellas están en mejores condiciones para obtener los importantes montos que requiere la actividad- Debe tenerse en cuenta que en el futuro es posible que la actividad de extracción de estos recursos no renovables ingresen a un control mundial para su más adecuado y racional empleo por lo que es posible se pierda la “soberanía” sobre los minerales en el mañana.
La realidad del presente, como resultante de la actual legislación amplia y liberal, ha logrado movilizar el sector, pero tiene que recordarse que las empresas que trabajan los yacimientos están haciendo su “negocio” por lo que aspiran obtener los mayores beneficios, no tan solo del trabajo, sino de su conocimiento, prestigio, etc. Es posible, conforme la opinión de loa analistas, que para atraer estas empresas se ha lanzado una apertura excesiva que lleva a un desborde operativo que está restando beneficios posibles para el país, lo que hace pensar en la conveniencia de una renegociación honesta, clara e inteligente, como así también, formular una nueva reglamentación resultante de las experiencias acumuladas.
El trato con la pequeña y mediana minería de capital nacional puede tener un curso determinado específico que, bajo ciertos supuestos, puede pensarse que puede brindar, en sus resultados, apertura para desarrollos superiores de gran minería. La gran minería por su escala, financiación y mercado, impone que se le dé trato individual en cada proyecto y de seguimiento directo a toda la actividad. Esta medida de directo control y seguimiento no debe ser pensada como un accionar de intervención o regulación, sino de responsabilidad para el trato de un recurso que legalmente es propiedad de toda la sociedad y que por ello los estados están obligados a su intervención, vigilancia y supervisión.
Es interesante que el tema minero haya adquirido debate político (aunque el mismo sea por razones electorales) ya que permite clarificar la cuestión, determinar las ventajas y perjuicios, para actuar coherentemente aprovechando las primeras y corrigiendo los segundos, para que la Minería cumpla acabadamente su potencial capacidad de apoyo a la economía y el desarrollo de Argentina.
Nota: Posiblemente el suscripto es uno de los pocos argentinos que ha tenido la posibilidad de conducir una empresa minera de mediana escala de capital nacional que en el presente se encuentra operando en el nivel de la gran minería operada por una empresa extranjera… Esta situación le ha permitido vivir y actuar en los diversos estadios de evolución de la economía y, lógicamente, las adaptaciones que la empresa minera debía realizar para ajustarse a las variables leyes y normas que se dictaban. Al mismo tiempo tuvo oportunidad de conocer las políticas empresariales de las empresas mineras internacionales (por ejemplo las canadienses y las inglesas) que operan diversos yacimientos en diferentes países y tienen la flexibilidad operativa para avanzar o detenerse conforme las conveniencias de los mercados. También (vale la pena decirlo) conoció el efecto positivo o negativo que ejercen los funcionarios en apoyo o negación a la actividad por genuinos intereses oficiales o oscuras aspiraciones especificas personales. Finalmente, hay que tener en cuenta que el fenómeno de la globalización es real, concreto e imparable, tal como lo prueban los avances en otros campos, como son las finanzas y el comercio, por lo que ineludiblemente en el tiempo llegara a la minería para atender su situación de aporte de sustancias “no-renovables”, cuestión que impone en los gobernantes una clara visión de futuro y especifica acción en el presente. Alertar en el tema, aclarar sus aspectos y estudiar con mente prospectiva sus soluciones, debe ser una tarea que involucre a todos los que están cerca o son parte de la minería pues sus resultados y efectos alcanzaran a toda la sociedad.

Tcnl. José Javier de la Cuesta Ávila
LMGSM 1 y CMN 73

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