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Esquel y vos :De Daniel Galatro

14 de enero de 1958: Grave accidente aéreo en Esquel

Los restos del Junkers
todavía pueden verse
en el lugar

Era un martes de mediados de enero del 53. 
Un Junkers JY-52 matrícula LQ-ZBM, propiedad del Estado despegaba del aeropuerto de Esquel.
Su piloto: Antonio Cegliastro. Lo acompañaban dos tripulantes y cuatro pasajeros.
La misión a realizar era un reconocimiento de bosques, para luego volar a la ciudad de Bariloche.

Dejó la pista en sentido este-oeste. A los pocos minutos presentó problemas. No podía tomar altura. Realizó un giro de 180° para retornar a la pista, y en un vuelo bajo y sinuoso con los motores a máxima potencia, comenzó un ascenso pronunciado, y en un viraje descontrolado se precipitó a tierra, cayendo de punta. Se destruyó en el impacto contra el terreno con una gran explosión, a unos 300 metros de las instalaciones del aeropuerto, a otros tantos de la ruta, y a unos escasos 20 metros al norte de la actual vía de acceso a la estación aérea. Perdieron la vida todos los ocupantes. 
Los restos del Junkers JU-52 aún se pueden encontrar en la zona donde cayó hace 53 años.

Los aviones Junkers trimotores fueron fabricados en Alemania, y éste en particular fue incorporado en 1938 por la “Deutsche Luft Hansa” y bautizado internamente como “Hans Wende”. 
Luego fue transferido al Sindicato Cóndor del Brasil bautizado como “Yarassu”, y en agosto de 1947 fue adquirido por la Fuerza Aérea Argentina, identificándoselo con la matrícula T-169. 
El 18 de abril de 1950, fue transferido al Ministerio de Agricultura, cambiando su matrícula con las siglas LQ-ZBM, hasta su destrucción en 1958. 

El accidente aéreo del 14 de enero de 1958 dejó como anécdota, que aquel día, el conocido vecino ya extinto Don Manuel González, desistió abordar ese vuelo por cuestiones particulares y cedió su lugar a otra persona, un mecánico aeronáutico que debía viajar a San Carlos de Bariloche, salvando así su vida.

En el aeropuerto, un monolito tiene una placa que recuerda el nombre de las víctimas.

Fuente: Diario La Jornada

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